Nacido en Gary, Indiana, Francesco desarrolló una temprana fascinación por los juegos de cartas. Al final de su adolescencia, ya era un jugador experto, que ganaba regularmente al Rummy griego. Su talento natural para el juego le permitió ganar unos 5.000 dólares al año -equivalente a un salario medio anual de la época- antes incluso de dedicarse profesionalmente al blackjack.
La carrera de Francesco despegó cuando se trasladó a California en 1963, el mismo año en que se publicó Beat the Dealer, de Edward O. Thorp. El libro demostraba matemáticamente que el conteo de cartas podía superar la ventaja del casino en el blackjack, lo que inspiró a Francesco a dominar la técnica.
Tras el éxito inicial, los casinos empezaron a prohibirle jugar, lo que le obligó a alejarse del juego durante casi ocho años. Cuando regresó, adoptó el sistema Advanced Point Count de Lawrence Revere, que le proporcionó una ventaja renovada. Sin embargo, los casinos volvieron a darse cuenta, lo que llevó a Francesco a idear una solución innovadora: el juego en equipo.
La estrategia del gran jugador
El gran avance de Francesco se produjo cuando se dio cuenta de que, aunque los casinos seguían la pista de los contadores de cartas individuales, tenían dificultades para detectar el juego coordinado en equipo. Su sistema incluía
Observadores: jugadores de apuestas bajas que cuentan cartas y señalan cuando la baraja es favorable.
Grandes jugadores
Los grandes apostadores se unían a mitad de la partida y hacían grandes apuestas sólo cuando las probabilidades eran favorables.
De 1971 a 1977, los equipos de Francesco -a veces con hasta 22 miembros- ganaron millones en casinos de todo el mundo, como Las Vegas, Montecarlo y las Bahamas. Entre los miembros más destacados del equipo se encontraban Ken Uston, Bill Erb y Blair Hull.
Sin embargo, en 1977, el libro de Uston The Big Player (El gran jugador) sacó a la luz sus métodos, lo que provocó la adopción de contramedidas por parte de los casinos y la disolución del equipo.
Francesco utilizaba múltiples alias, entre ellos Frank Salerno y Frank Fisano, para eludir la detección de los casinos. Vivía en Richmond, California, y seguía implicado en el juego a través de operaciones de apuestas privadas y carreras de caballos. Falleció el 3 de febrero de 2024, a la edad de 90 años.
En su mejor momento, el equipo de Francesco llegó a ganar millones en los casinos. Aunque se desconocen las cifras exactas, sus estrategias permitieron obtener beneficios constantes, inspirando a futuros equipos como el MIT Blackjack Team, que ganó más de 5 millones de dólares en la década de 1990 utilizando sus métodos.
La influencia de Francesco cambió el blackjack para siempre. Su enfoque basado en equipos se convirtió en el estándar de oro para el juego con ventaja, adoptado por grupos famosos como:
Sus innovaciones obligaron a los casinos a evolucionar, convirtiéndolo en una de las figuras más impactantes de la historia del juego.
Mientras jugaba con su hermano en Lake Tahoe, Francesco se dio cuenta de que los casinos hacían un seguimiento de los jugadores individuales, pero no de las apuestas coordinadas. Desarrolló un sistema en el que los observadores indicaban a los grandes apostadores (el "Gran Jugador") que hicieran grandes apuestas sólo cuando el recuento fuera favorable.
El libro de Ken Uston The Big Player (El gran jugador), publicado en 1977, sacó a la luz sus métodos, lo que llevó a los casinos a prohibir la entrada de miembros del equipo y a aplicar contramedidas más estrictas.
Sí, pasó a gestionar operaciones de apuestas privadas y a explorar estrategias basadas en datos en las carreras de caballos.
Su concepto de equipo fue reproducido por grupos famosos como el MIT Blackjack Team, demostrando que el juego coordinado aún podía vencer a los casinos a pesar del aumento de la seguridad.
Demostró que el trabajo en equipo y el engaño podían superar la vigilancia de los casinos, cambiando el juego de ventaja para siempre.