

El buque de pasajeros Casino Royale tuvo una historia apasionante con un triste final. Durante varias décadas, entretuvo regularmente a los jugadores, llevándolos fuera de Estados Unidos en aguas neutrales. Pero desde 2015, sus máquinas tragaperras, ruletas y mesas de blackjack están cubiertas de polvo. Ahora está olvidado y abandonado. A sus fans solo les queda la esperanza de que vuelva al negocio del juego.